jueves, 28 de octubre de 2010

Veinte señoras se me caen encima

"Las mismas señoras del otro día, las mismas señoras de ayer, de la semana pasada... Las mismas señoras charlatanas y estiradas que siempre se esconden bajo la sombra de la parada del autobús. 

Siempre las mismas. Esas que buscan en un perro sin dueño, en un accidente trágico, en la chica que busca desesperada la tarjeta del autobús... una excusa para entablar una conversación vacía, sin sentido alguno, llena de nietos graduados en no-se-sabe-muy-bien-qué-carrera y parece-que-está-despejando.
Hoy las señoras siguen hablando, siguen criticando, creen que soy aquella niña que jugaba con su nieta, que ahora es dueña de la peluquería del barrio.
Hoy las veinte señoras se me han caído encima, por culpa de un frenazo del bus. Una encima de otra, como sucede cuando colocas veinte fichas de dominó en fila y empujas un poco la primera.
Tiene gracia, en 4 años creo que ha sido la primera vez que las he oído reir de verdad."

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